Olvídate del corillo

Para llegarle al corazón, hay que darle con todo y sin esperar nada a cambio…

Sabes que muchas veces me dije: mi mismo, tengo que olvidarme del corillo, de los que se pasan criticándome todo el tiempo y nunca se detienen a dar la mano y extender su propuesta. Preferí seguir mi camino. Sé que mi arte llega. Sé que existe una audiencia que necesita de mi arte, de lo que puedo compartir, de lo que puedo dar sin esperar NADA a cambio. Para ustedes, los que quieren escuchar, aquí está toda mi arte. Espero que puedan disfrutarla, y quemarme el cerebro con sus preguntas…

A los que no quieren escuchar, perfecto, ignorados… Pero a los que quieren escuchar, que necesitan un granito de mostaza, un poquito de FE y de aliento…

¡Suénalo! Vamo’ arriba…

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